martes, 27 de noviembre de 2012

Capitulo 5 Los fantasmas del espejo

Ya estaba en el primer curso de secundaria. Había pasado un año de que había obtenido el libro que le había dado sus respuestas. Esa vez llegó de la escuela y tomó el libro de ángeles, leyó su parte favorita:
...Antes de bajar a la tierra ese ángel debe escoger entre las muchas almas que existen, escoge al alma más bonita y pura. Después el ángel llegará a la tierra y sufrirá la crueldad de la humanidad pero sin saber que su recompensa es estar con esa persona elegida...
Ariel suspiró, a sus 12 años se había convertido en una niña muy soñadora, aunque le había dolido lo que le ocurrió con Leonardo ella había vuelto a tener esperanza.
-Leonardo no es mi elegido por eso no era su destino estar conmigo- se decía a sí misma.
En la secundaria que asistía sólo estudiaban niñas y ella se hizo amiga de dos chicas, una llamada Karina y la otra Sandra.
Ella comenzó a sentirse mal de nuevo por su físico ya que Karina y Sandra para su gusto o disgusto eran muy delgadas y ella estaba super gorda.
Le comentó a Karina como se sentía y la chica le dijo que cambiara su forma de vestir y si ella le decía que con una prenda se veía delgada, Ariel la usaba sin dudar. 
Le molestaba la idea de ser inteligente, dulce, tierna, buena pero... GORDA, Ella se preguntaba por qué era así de gorda y fea si ella era un ángel, incluso sus alas ya no eran bonitas, le faltaban muchas plumas, había perdido bastantes por la crueldad de las personas. Sus compañeras de secundaria eran igual de crueles que sus compañeros de primaria. Le decían:
-Eres muy torpe, Ariel,  no entiendes, aún eres una niña y ella pensaba:
-Sólo tenemos 12 años somos niñas.
Pero muchas de sus compañeras se creía adultas, ellas tenían 12 o 13 años y ya fumaban y bebían incluso presumían de haber tenido sexo...Cuando Ariel trataba de decirles que eso no era motivo para presumir ni para avergonzarse porque eso era algo íntimo y no se debía divulgar sus compañeras le decían que ella estaba celosa porque ella era gorda y por eso no había tenido sexo.
Ariel se ponía triste, aunque a ella no le interesaba el sexo sin amor, tenía miedo que la persona que fuera su elegida no se sintiera enamorada o atraída físicamente porque ella en el fondo sabía que era gorda y nadie quería besar a una gorda ni mucho menos mostrar un cariño más íntimo.
Pasaron dos años, Ariel cumplió los 14 años y estaba a punto de terminar la secundaria, comenzaba a desesperarse porque sentía que jamás encontraría a su elegida o elegido. Sus compañeras seguían presumiendo de su actividad sexual y se burlaban de Ariel diciéndole que moriría virgen.
Un día Ariel enfermó gravemente del estómago y el médico le recetó medicamentos y le dijo que debía estar a dieta. Pasó una semana y comenzó a notar que su ropa le quedaba floja, por fin estaba perdiendo peso, fue corriendo al espejo y se dio cuenta que estaba igual de gorda, se puso triste.
Pasaron más días y ella seguía a dieta por su estado de salud, las demás personas le decían que se veía muy delgada pero ella al verse al espejo veía a la misma chica gorda. Aunque notaba que había perdido peso y tallas por la báscula y la ropa nueva que era más pequeña. Comenzó a preocuparse, las personas le decían cosas pero ella se veía igual en el espejo, aunque después ella no le dio importancia y pensó que se burlaban  o que simplemente exageraban.
Terminó el último año de la secundaria y Ariel fue invitada a una fiesta de una compañera que organizó para celebrar que terminaban una etapa escolar.
Ariel se sentía un poco más segura por los comentarios de las personas acerca de que estaba más delgada así que decidió ir aunque a ella no le gustaba beber alcohol o fumar, ella fue a platicar y a bailar.
Ahí se encontró a Karina y Sandra, quienes actualmente le habían dejado de hablar por motivos que no conocía. Les hizo caso omiso, se sentó en un rincón y observó a los presentes. Aunque la mayoría eran chicos de 15 años, tenían manchitas negras en el halo de luz que los rodeaba y olían un poco mal.
Ariel se acercó a una compañera llamada Bety que le caía muy bien y a otra llamada Gaby y platicaron. Pero después de unos minutos notó a un chico que le pareció lindo. Gaby y Bety lo notaron y le dijeron que lo invitara a bailar, Ariel se sonrojó y negó con la cabeza. Una chica llamada Ilse escuchó y dijo:
-¿Quien te gusta, Ariel? 
-El de la camisa roja - respondió.
Ilse sonrió y se acercó al chico, no lo soltó en toda la noche incluso se perdieron de vista. Ariel salió para encontrarse con su tío porque ya se iba a su casa, pero ahí afuera estaban Ilse y el chico besandose, Ariel se sintió triste y pensó:
-El espejo no miente, sigo siendo una gorda.
Su tío llego por ella y se fue.

2 comentarios:

  1. Ou! me gusto muchooo! pobre Ariel, ella que siempre fue un angel tan hermoso y las personas q la rodeaban, incluso a las q ella pensaba le caian bien, eran mala onda. y hasta creyo q como "estaba gorda", ese chico no la qeria pero pues ni le dijo nada. solo q la otra tipeja toda güila fue de facilotaa! :(. Porque son asi los seres humanos? :s

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  2. Este capitulo estuvo bueno, aunque me quedo con la intriga, yo quería seguir leyendo :(
    A esperar el próximo episodio.

    Besos♥♥♥

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